Ir al contenido principal

Entradas

Solos

  Foto de Bahadir Caya pexels.com Los viejos, los adultos, fuimos entrenados en tiempos en donde había que desarrollar habilidades sociales porque no había más alternativa. Había que aprender a comprar, a llamar por teléfono, a hacer trámites, participar en clases, hacer trabajos de grupo en reuniones presenciales y miles de interacciones sociales mínimas y máximas que nos entrenaron a vivir, más o menos, en sociedad. Los viejos y adultos solos, tienen el background y entonces es menos complicado empujar y acompañar a tomar la decisión de buscar grupos de su interés y poner al día esos aprendizajes guardados en algún lado de la historia personal y las vías neuronales respectivas, si la soledad es un problema que quieren resolver. Ni hablar de los adultos mayores, hay una amplia oferta de actividades pagadas y gratuitas, en las que lo que más importa es la decisión y compromiso de llevar una vida social activa. Por supuesto, quienes más participan son las mujeres en actividades c...
Entradas recientes

La madre perfecta

  Foto de Helena Lopes, pexels.com Es bien conocida la anécdota de Sigmund Freud, quien, consultado por una madre acerca de cómo hacer para no traumatizar a su hijo, contestó a la mujer que hiciera lo que hiciera, se iba a equivocar de algún modo. En mi opinión, esa respuesta sirve para relajarse y ser la madre que una puede ser en el contexto que le ha correspondido. La mayoría tratamos de hacerlo bien según la información que tenemos, las indicaciones profesionales y por supuesto, con nuestra historia a cuestas. Hagamos lo que hagamos, seremos objeto de quejas y admiración, de cariño y rencor, de agradecimiento y culpa, a veces de modo intermitente o todo al mismo tiempo. La maternidad es una tarea muy compleja desde todos los ángulos de análisis, no en vano, somos las protagonistas de muchas teorías psicológicas, sesiones de psicoterapia, caricaturas y mitos. Cómo no pensar en la santa madre o la mala madre y todos los grises intermedios. La gran mayoría nos esforzamos por n...

Magia, poder, extrañamiento y la necesaria open mind

  No se me ocurrió otra forma de meterme en un tema que se relaciona con muchos otros. Temas contradictorios, no siempre polares ni complementarios. Tal vez tangentes en puntos que no alcanzo siquiera a sospechar. Qué bueno que Neils Bohr planteó el principio de la complementariedad. Ondas y partículas. Tal vez lo mismo se aplique a las ideas que, siendo discontinuas, pueden listarse como y esto y lo otro, en lugar de esto o aquello. O tal vez es un modo simplista de no ir más allá, de no pensar más o no encontrar el modo de resolver contradicciones. De lo que me ha tocado vivir, escuchar y leer hay experiencias que, no teniendo más explicaciones, se denominan paranormales. Si las agencias de inteligencia de países poderosos y con presupuesto para investigar tales fenómenos los han tomado en serio [1] , cómo no lo va a hacer una como simple y limitada mortal. He buscado información y parece que lo he hecho mal porque ninguna línea me convence mucho o en algún punto se trata de ...

Y ¿Si no quiere ayuda?

  Foto de SHVET productions pexels.com Es muy difícil decirle a otra persona, especialmente si se trata de la pareja, un/a hijo/a, hermano/a, que sería conveniente que pasara por un proceso de psicoterapia. La expresión − hazte ver – sigue siendo una forma de descalificación en ciertas situaciones y es una muestra de los persistentes prejuicios al respecto. De hecho, tomar esa decisión en forma personal sigue siendo un desafío complejo de resolver [1] , algunas de las barreras son el temor al juicio externo, la autoexigencia y, casi mandato, de querer y tener que resolver todo solo/a a riesgo de parecer débil o poco hábil; la desconfianza en la humanidad en general y, entre muchas otras, llevar un estilo de vida que incluye la adopción de síntomas como si no hubiera otra alternativa o la desesperanza de que exista alguien capaz de entender y ayudar; por lo general esa desesperanza se acompaña de resignación a llevar una vida que no considera el bienestar, la exploración o siquiera ...

Niños- padres

  Hay niños que hacen el papel de padres de sus hermanos o hasta de sus propios padres: niños parentalizados, sobre adaptados o dicho de modo coloquial: viejos chicos. Como es de suponer, no se trata de un rol buscado o designado intencionalmente por la familia. Se trata, por lo general de circunstancias desafortunadas: enfermedad física o mental de uno o ambos padres, orfandad, ausencia de los padres o adultos responsables por trabajo u otras circunstancias. No siempre es el/la hijo/a mayor quien asume ese rol, aunque sí lo más frecuente, porque se espera que quien nace primero sea más maduro para asumir roles de cuidado, pero no siempre es así. La parentalización de uno o más hijos es un proceso paulatino, a veces con un discurso asociado – tienes que cuidar a tus hermanos, a tu madre o a tu padre porque eres el mayor, el más inteligente, el más responsable o porque no hay nadie más que lo haga – y también se da sin narrativa, mediante encargos – dale los remedios a la mamá, co...

Lo que no hay que hacer con alguien que atraviesa una depresión

                                               Foto de  Misho Gugulashvili  pexels.com Hace poco el diario La Tercera [1] publicó un estudio en el que se informaba que más de la mitad de los chilenos no sabe apoyar a alguien cercano con depresión. En la web, y de seguro también en char GPT y otros dispensadores de inteligencia artificial, aparecen al instante las sugerencias para los cuidadores y/o acompañantes que han mostrado ser útiles para personas con depresión [2] [3] . Lo que haré aquí será escribir sobre lo que no hay que hacer si quiere ayudar. 1.      Asumir y decir que la depresión es de gente débil y quejumbrosa : hágase ver mejor. Usted podría estar cargadito/a la autocomplacencia y al egocentrismo de modo que sin querer tenga una visión tubular del entorno y muchos puntos ciegos en el desarrollo de la empatía y varias co...

Etiquetas

  Como en todos los temas, también en salud mental hay una cantidad absurda de información de variada calidad y profundidad. Me parece que esa avalancha de conceptos, diagnósticos y sensibilidades ha ayudado a que muchas personas puedan reconocer en ellas mismas algunas dificultades que tienen nombre y, con toda probabilidad, aumenta la posibilidad de alivio, ayuda y solución, pero, esa maldita palabra que Sacheri hizo famosa en la película El Secreto de Sus Ojos [1] , demasiados fenómenos tienen dos caras al menos. Junto con la sensibilidad han aumentado las etiquetas y las definiciones de uno mismo y los demás. Las categorizaciones son constructos que sirven en ciencias sociales para ordenar grupos de conductas, creencias y otros. No explican ni dan cuenta de personas reales y las etiquetas, usadas como los signos zodiacales: yo soy esto, ella es aquello, reducen y caricaturizan a las personas y en algunos casos, los más graves, contribuyen al aislamiento y la estigmatización. ...