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Mostrando entradas de diciembre, 2020

Ambivalencia, ambiguedad e incertidumbre.

    Hay sensaciones internas muy desagradables, esta vez abordaré ese estado de confusión interna en donde conviven dentro de uno, casi con la misma fuerza, sentimientos o convicciones opuestas: Benedetti lo aplica al amor en su poema “Viceversa”, pero ocurre en muchas circunstancias,   tenemos una ensalada de emociones que no logramos ordenar y en la que parece no prevalecer una más que la otra. Nos paralizamos por un rato y a veces por un tiempo prolongado: semanas, meses, años. Incluso puede que lleguemos a desear que pase algo, lo que sea, de modo que no tengamos que optar y podamos decir que no fuimos responsables de nuestra in/decisión. En psicología este fenómeno se llama ambivalencia , queremos algo que no debiéramos como salir en cuarentena, sabemos que no está bien, pero queremos salir del encierro al menos un rato, pensamos que sería agradable ver el mar, sentir la brisa fresca y casi podemos oír las olas y el viento, pero nuestra ensoñación se interrum...

A veces se nos cae el sistema, otras, huimos cuando queremos quedarnos y menos mal que también podemos confiar

  Una de las muchas cosas buenas de tener amigos y conservarlos es que una se va nutriendo de contenidos de mutuo interés. Mi amiga, académica de la carrera de Psicología en la Universidad Francisco Marroquín, Ps. Liselott Sepúlveda, me invitó a un grupo de estudio de la Teoría Polivagal. Se trata, en términos muy generales y simplificados, de los patrones de respuesta aprendidos durante la vida en los intentos de adaptación a las primeras experiencias y cómo las experiencias traumáticas pueden fijar un tipo de respuesta que puede obstaculizar la vivencia de mejores vínculos por repetir patrones de conducta extemporáneos o poco atingentes. Hacemos esto porque es lo que sabemos hacer para sentir que estamos a salvo: disociarnos, huir o atacar y en condiciones favorables, confiar.  De acuerdo a esta teoría, estas secuencias de conductas no pasan por la corteza cerebral, sino que ocurren en un circuito nervioso más primitivo, el autónomo, que no logramos controlar por procesos ...

El amor es siempre adolescente

Tengo especial interés por el trabajo promotor, preventivo y clínico dirigido a la etapa adolescente. Me parece que es un período definitorio de la vida, en ocasiones es la última oportunidad para que se instalen hábitos saludables relacionados con la salud mental. También es una edad de alta vulnerabilidad para el desarrollo de problemas que se vincularán a la autoimagen, autoestima y muchos otros aspectos propios de la construcción de la identidad. Además, la adolescencia es fascinante por su intensidad emocional, por la pasión y el descubrimiento de los claroscuros que harán que alguien decida crecer y lanzarse a una serie de experiencias únicas y que construirán su viaje vital único y propio. El título de esta entrada da cuenta de la importancia y fragilidad de esta edad. Cuando nos enamoramos recordamos lo que es la adolescencia con todos y cada uno de sus matices.  Por esto y mucho más es que resultó para mí un honor y orgullo personal haber trabajado con un equipo del Mi...