A veces se nos cae el sistema, otras, huimos cuando queremos quedarnos y menos mal que también podemos confiar
Una
de las muchas cosas buenas de tener amigos y conservarlos es que una se va nutriendo
de contenidos de mutuo interés. Mi amiga, académica de la carrera de Psicología
en la Universidad Francisco Marroquín, Ps. Liselott Sepúlveda, me invitó a un
grupo de estudio de la Teoría Polivagal. Se trata, en términos muy generales y
simplificados, de los patrones de respuesta aprendidos durante la vida en los
intentos de adaptación a las primeras experiencias y cómo las experiencias
traumáticas pueden fijar un tipo de respuesta que puede obstaculizar la
vivencia de mejores vínculos por repetir patrones de conducta extemporáneos o
poco atingentes. Hacemos esto porque es lo que sabemos hacer para sentir que
estamos a salvo: disociarnos, huir o atacar y en condiciones favorables, confiar.
De
acuerdo a esta teoría, estas secuencias de conductas no pasan por la corteza
cerebral, sino que ocurren en un circuito nervioso más primitivo, el autónomo, que
no logramos controlar por procesos cognitivos complejos; solo podemos
analizarlos en detalle después de vividos. Aquí va un esquema simplificado:
Resulta muy útil logra distinguir qué situaciones gatillan en nosotros el tipo de respuestas descritas en el esquema de más arriba, en especial si algunas de ellas nos limitan en nuestras posibilidades de expandir nuestro repertorio de conductas. Mediante la neurocepción, mecanismo por el que circuitos neurales se encargan de distinguir si las situaciones o personas son de confiar, peligrosos o amenazantes a la vida, se activan ciertas conductas y se inhiben otras. El concepto de neurocepción es muy interesante y explica cómo tenemos información aún sin tener conciencia de ella.
Recomiendo leer estas entrevistas a Stephen Porges y Deb Dana, son muy amenos para explicar:
https://psicoterapiabilbao.es/wp-content/uploads/2015/11/la_teoria_polivagal_1_.pdf
https://www.lavanguardia.com/lacontra/20190318/461083660402/nadie-sabe-mas-de-ti-que-tu-cuerpo-aprende-a-escucharlo.html
Y entonces, si te entusiasmaste y quieres saber más, lee a las fuentes originales:
¡Espero haber despertado tu curiosidad!


Comentarios
Publicar un comentario