¿A usted qué le gusta hacer? Es una pregunta en apariencia inofensiva y de muy fácil respuesta y lo es para quienes están pasando por un buen período y la vida sonríe casi sin esfuerzo, no lo es tanto para quienes luchan para comenzar otro día y resistir más o menos enteros. Tampoco para quienes han estado refugiados en sus obligaciones, reales o sobredimensionadas para que cumplan con eficiencia su rol de refugio o para otros que, de tan centrados en cumplir con las necesidades de los demás, dejan de lado sus propios intereses y hasta su identidad. Si se agrega una variación al mismo tema con la pregunta ¿qué te hace sentir bien? a veces la escena se vuelve dramática porque no aparecen las alternativas y entonces hay que empezar a preguntar con detalle: cuéntame de cuándo te sentiste bien esta semana, este mes. Qué estabas haciendo, con quién(es), dónde. Hasta eso de sentirse bien parece una pregunta extraña para algunas personas y refieren no tener claridad respecto de lo que e...
Aquí escribo temas que se pasean por mi mente.