Esta vez me referiré a las tareas de crianza de los adultos a cargo de niños y/o adolescentes. Los estudios en psicología han oscilado desde las perspectivas más permisivas: los niños vienen con una sabiduría interna e innata y sabrán lo que deben hacer, hasta las más restrictivas con modelos tipo condicionamiento pavloviano, ese que hacía salivar a los perros con una campanita, y otros que demostraron que los humanos también aprendemos con castigos o refuerzos o dicho en palabras de un papá que conocí: “aplicando bombas y guatapiques o sonrisas y caramelos”. El punto es que sea dónde sea que uno/a se ubique en el continuo del autoritarismo y la permisividad, la tarea es muy complicada y desagradable y cuando decidimos ser madres o padres, conscientes o inconscientes de la tarea que se nos venía encima, nos imaginábamos a lindas guagüitas en nuestros brazos y no a unos chiquillos pernos discutiéndonos todo, gritones, insolentes, flojos, desubicados y esos lindos adjetivos que adh...
Aquí escribo temas que se pasean por mi mente.