Es llamativo cómo la comunicación digital por cualquier plataforma se ha constituido en otra forma de construir y destruir relaciones afectivas. A estas alturas cualquiera logra advertir si es apreciado, incluido, apartado o ninguneado por un grupo o una persona en un diálogo de textos. Lo mismo ocurre con la duración de los grupos que parten llenos de entusiasmo y al cabo de un año o menos, decrece la participación y los intereses comunes se van diluyendo. Las generaciones jóvenes han dado vida al concepto de responsabilidad afectiva, hacerse cargo de lo que la propia conducta puede generar en otros con los que se está afectivamente involucrado. Empatía, inteligencia emocional, son conceptos parecidos. En mi opinión, en lo tocante a la comunicación digital también hay códigos básicos de educación y buenas costumbres, tipo manual de Carreño. Las fantasías que se desatan en las personas a partir de la demora de una respuesta, si se usa o no emojis , stickers, gifs u otros en ...
Aquí escribo temas que se pasean por mi mente.