Cualquier cambio intencionado implica elegir entre alternativas, abstenerse también es una elección, tibia y temerosa, pero como sea, es una opción. En ocasiones sostener una situación que puede no ser satisfactoria, pero que no representa sufrimiento, implica un desgaste de energía o de conflicto interno que se puede mantener a raya, ahí, en el límite de la resignación y la comodidad. Una vez que alguien se ha adaptado a un entorno físico y relacional: trabajo, ciudad, dinámica familiar, pareja, comunidad, siempre va a ser más estresante hacer algo diferente que tratar de mantener el mismo estilo de vida por frustrante que sea en algunos aspectos. (La banda sonora de este post tiene dos canciones You Choose de los capísimos Pet Shop Boys [1] y Ya no sé qué hacer conmigo [i] de los impactantes Cuarteto de Nos). Eso de calcular riesgos para muchos es como jugar a las adivinanzas, a predecir el futuro y los que no son buenos para las apuestas, preferirán quedarse en una situ...
Aquí escribo temas que se pasean por mi mente.