Desde el rol de espectadores, no deja de sorprendernos cómo personas que se amaron tanto y era evidente por las florcitas y corazones que aparecían como pop ups cuando se miraban o estaban juntos, después de un tiempo variable, pueden llegar a odiarse tanto y las flores son reemplazadas por piedras y flechas entre ellos. Desde mi perspectiva, mientras más se insulta, desprecia o denigra a la persona que una/o antes amó, mayor es la autoagresión. Si una/o amó tanto a alguien, por más que el enamoramiento sea un estado de conciencia alterado, en algún momento sintió afinidad con esas características que luego le parecen detestables y por tanto en algún punto son o fueron reflejos de una/o mismo o del ideal del yo. De cómo queremos o queríamos ser. Las palabras pesan y duelen como piedrazos, algunas personas pueden sentir ese peso con mayor intensidad que otras, depende de la educación, de la forma de expresar emociones, de la autoconciencia y los nombres que usa para expresar s...
Aquí escribo temas que se pasean por mi mente.