A la mayoría de nosotros nos molesta esa palabra, nos huele a malos tratos, a gritos, a humillación y a los años más duros y dolorosos de la historia de Chile. Nos confundimos y pensamos que ejercer la autoridad es sinónimo de traumas para los hijos y también para los trabajadores. La autoridad es un concepto ligado a la responsabilidad, distribución de tareas, cuidado mutuo, cumplimiento del objetivo común, respeto y varios similares, no suena a diversión si no más bien a una tarea solemne y difícil. Creo que son asociaciones que se nos vienen de la historia, de la literatura, en especial la de la época victoriana europea o la de la colonia y campesinado latinoamericano, y, por supuesto, de nuestras propias vivencias familiares. Nada más fácil que culpar a los padres o al gobierno anterior, pero llega un punto en donde ya no nos sirve culpar al pasado sino más bien ponernos al día por nuestra escasa elaboración del concepto. Gritar, amenazar, desconfirmar - hacer como que el otr...
Aquí escribo temas que se pasean por mi mente.