Ir al contenido principal

Niños- padres

 


Hay niños que hacen el papel de padres de sus hermanos o hasta de sus propios padres: niños parentalizados, sobre adaptados o dicho de modo coloquial: viejos chicos. Como es de suponer, no se trata de un rol buscado o designado intencionalmente por la familia. Se trata, por lo general de circunstancias desafortunadas: enfermedad física o mental de uno o ambos padres, orfandad, ausencia de los padres o adultos responsables por trabajo u otras circunstancias.

No siempre es el/la hijo/a mayor quien asume ese rol, aunque sí lo más frecuente, porque se espera que quien nace primero sea más maduro para asumir roles de cuidado, pero no siempre es así. La parentalización de uno o más hijos es un proceso paulatino, a veces con un discurso asociado – tienes que cuidar a tus hermanos, a tu madre o a tu padre porque eres el mayor, el más inteligente, el más responsable o porque no hay nadie más que lo haga – y también se da sin narrativa, mediante encargos – dale los remedios a la mamá, consuela al papá, sirve el desayuno a tu hermana, ayuda con las tareas a tu hermano o dile tú al papá que yo no me atrevo – y sin advertirlo el niño o niña va asumiendo un rol con responsabilidades para las que no está preparado. A veces no hay ninguna ausencia, sino situaciones especiales en que por ejemplo alguno de los padres toma como confidente a uno de los hijos por temas de pareja, laborales o económicos de modo que ese hijo solo conoce una versión de lo que ocurre entre sus padres y considerando entonces al otro como enemigo o el malo o la mala de la familia.

Esta inversión de roles o simetría en la toma de decisiones de los adultos con un niño o inclusive adolescentes trae consecuencias para todos. En los casos en que se ha tratado de una situación temporal habrá por lo general una vuelta a la organización más habitual de la familia: los padres tomando decisiones y los hijos siendo cuidados por los adultos. Cuando se trata de una nueva organización familiar en la que uno o más niños pasan a tomar decisiones y roles de cuidados las consecuencias tienden a ser más permanente también. Por lo general los adultos desarrollan un vínculo complejo con este hijo/amigo/socio al que es difícil ver como niño con las necesidades de tal; es complejo poner límites si este hijo/socio ha asumido su rol con cierta cuota de poder en la familia y ha experimentado alta frustración en el proceso. Así, es posible que comience a descalificar a quienes no hacen bien su tarea según su criterio y corta experiencia; pueden llegar a mostrarse insolentes y poco respetuosos de las normas en la familia y el colegio si no se sienten contenidos por los adultos.

Los hijos parentalizados, reconocidos por su madurez y reforzados en su rol de apoyo por adultos significativos, pueden además, desarrollar tendencias a hacerse cargo de los otros, anteponer las necesidades de otros por sobre las propias en casi cualquier circunstancia; intentar mantener el autocontrol a toda costa llegando a desconectarse de sus propias sensaciones y emociones; son, por lo general, buenos consejeros de sus amigos, responsables en sus tareas, habitualmente líderes por sus habilidades negociadoras, muy observadores, autoexigentes y con alguna tendencia a desarrollar síntomas obsesivos o depresivos si las circunstancias han sido especialmente duras. Les resulta difícil no asumir roles de cuidado y muestran exceso de empatía en los vínculos con los demás, siendo demasiado comprensivos y con dificultades para desplegar conductas comunicativas asertivas.

Hay mucho más que decir con relación a esta situación, pero para empezar es suficiente.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Lo que no hay que hacer con alguien que atraviesa una depresión

                                               Foto de  Misho Gugulashvili  pexels.com Hace poco el diario La Tercera [1] publicó un estudio en el que se informaba que más de la mitad de los chilenos no sabe apoyar a alguien cercano con depresión. En la web, y de seguro también en char GPT y otros dispensadores de inteligencia artificial, aparecen al instante las sugerencias para los cuidadores y/o acompañantes que han mostrado ser útiles para personas con depresión [2] [3] . Lo que haré aquí será escribir sobre lo que no hay que hacer si quiere ayudar. 1.      Asumir y decir que la depresión es de gente débil y quejumbrosa : hágase ver mejor. Usted podría estar cargadito/a la autocomplacencia y al egocentrismo de modo que sin querer tenga una visión tubular del entorno y muchos puntos ciegos en el desarrollo de la empatía y varias co...

Magia, poder, extrañamiento y la necesaria open mind

  No se me ocurrió otra forma de meterme en un tema que se relaciona con muchos otros. Temas contradictorios, no siempre polares ni complementarios. Tal vez tangentes en puntos que no alcanzo siquiera a sospechar. Qué bueno que Neils Bohr planteó el principio de la complementariedad. Ondas y partículas. Tal vez lo mismo se aplique a las ideas que, siendo discontinuas, pueden listarse como y esto y lo otro, en lugar de esto o aquello. O tal vez es un modo simplista de no ir más allá, de no pensar más o no encontrar el modo de resolver contradicciones. De lo que me ha tocado vivir, escuchar y leer hay experiencias que, no teniendo más explicaciones, se denominan paranormales. Si las agencias de inteligencia de países poderosos y con presupuesto para investigar tales fenómenos los han tomado en serio [1] , cómo no lo va a hacer una como simple y limitada mortal. He buscado información y parece que lo he hecho mal porque ninguna línea me convence mucho o en algún punto se trata de ...