Ir al contenido principal

Ambivalencia, ambiguedad e incertidumbre.

 



 

Hay sensaciones internas muy desagradables, esta vez abordaré ese estado de confusión interna en donde conviven dentro de uno, casi con la misma fuerza, sentimientos o convicciones opuestas:

Benedetti lo aplica al amor en su poema “Viceversa”, pero ocurre en muchas circunstancias,  tenemos una ensalada de emociones que no logramos ordenar y en la que parece no prevalecer una más que la otra. Nos paralizamos por un rato y a veces por un tiempo prolongado: semanas, meses, años. Incluso puede que lleguemos a desear que pase algo, lo que sea, de modo que no tengamos que optar y podamos decir que no fuimos responsables de nuestra in/decisión.

En psicología este fenómeno se llama ambivalencia, queremos algo que no debiéramos como salir en cuarentena, sabemos que no está bien, pero queremos salir del encierro al menos un rato, pensamos que sería agradable ver el mar, sentir la brisa fresca y casi podemos oír las olas y el viento, pero nuestra ensoñación se interrumpe con imágenes de nuestra familia o nosotros mismos enfermos y complicados por el virus. Esto es más complejo cuando involucra a otros directamente, cuando no sabemos si confiar o no, si estamos en una situación en la que queremos quedarnos o irnos y cada alternativa tiene ventajas y desventajas que repasamos internamente, a veces sin parar. Podemos comenzar a sentir ansiedad, tener dificultades para dormir o aturdir a nuestros amigos con el mismo tema sin poder encontrar una salida.

Como es un estado desagradable no es fácil lidiar con él, entonces en ocasiones, con tal de evitárnoslo, optamos por tomar decisiones apresuradas, sin la información necesaria o llevados por el miedo más que por una opción debidamente analizada.

Casi todos hemos pasado por momentos como los que he mencionado y otros mucho peores, el punto es que la ambivalencia forma parte de la vida, como las frustraciones, incumplimiento de nuestras expectativas y similares. La capacidad de tolerar un cierto nivel de ambivalencia, ambigüedad o incertidumbre es una indicador de madurez emocional, igual que la tolerancia a la frustración, la postergación de la gratificación y el control de impulsos. Hay más indicadores, pero quedémonos con esas para empezar. Ser adulto o maduro emocionalmente no es nada de fácil. Estos tironeos internos nos ponen a prueba cada cierto tiempo.

Si logramos advertir que estamos confundidos, que de seguro no es una situación fácil de resolver, habremos dado un buen paso. Aquí van unos links útiles para esos momentos de prueba y crecimiento. El primero es misceláneo y los otros describen la relevancia del desarrollo de la tolerancia a la ambigüedad y/o incertidumbre para la vida en comunidad. Así de importante es este concepto.

* Benedetti, Viceversa : https://www.poemas-del-alma.com/viceversa.htm

1. https://lamenteesmaravillosa.com/ambivalencia-afectiva-cuando-el-amor-y-el-odio-coexisten-en-nosotros/

2. https://www.upf.edu/es/web/e-noticies/archivo/-/asset_publisher/wEpPxsVRD6Vt/content/id/213541789/maximized#.X-I8G9j0nIU

3. https://www.researchgate.net/publication/328572964_Actualizacion_conceptual_de_la_Ambivalencia_y_su_relacion_con_la_Accion_Humana

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Niños- padres

  Hay niños que hacen el papel de padres de sus hermanos o hasta de sus propios padres: niños parentalizados, sobre adaptados o dicho de modo coloquial: viejos chicos. Como es de suponer, no se trata de un rol buscado o designado intencionalmente por la familia. Se trata, por lo general de circunstancias desafortunadas: enfermedad física o mental de uno o ambos padres, orfandad, ausencia de los padres o adultos responsables por trabajo u otras circunstancias. No siempre es el/la hijo/a mayor quien asume ese rol, aunque sí lo más frecuente, porque se espera que quien nace primero sea más maduro para asumir roles de cuidado, pero no siempre es así. La parentalización de uno o más hijos es un proceso paulatino, a veces con un discurso asociado – tienes que cuidar a tus hermanos, a tu madre o a tu padre porque eres el mayor, el más inteligente, el más responsable o porque no hay nadie más que lo haga – y también se da sin narrativa, mediante encargos – dale los remedios a la mamá, co...

Lo que no hay que hacer con alguien que atraviesa una depresión

                                               Foto de  Misho Gugulashvili  pexels.com Hace poco el diario La Tercera [1] publicó un estudio en el que se informaba que más de la mitad de los chilenos no sabe apoyar a alguien cercano con depresión. En la web, y de seguro también en char GPT y otros dispensadores de inteligencia artificial, aparecen al instante las sugerencias para los cuidadores y/o acompañantes que han mostrado ser útiles para personas con depresión [2] [3] . Lo que haré aquí será escribir sobre lo que no hay que hacer si quiere ayudar. 1.      Asumir y decir que la depresión es de gente débil y quejumbrosa : hágase ver mejor. Usted podría estar cargadito/a la autocomplacencia y al egocentrismo de modo que sin querer tenga una visión tubular del entorno y muchos puntos ciegos en el desarrollo de la empatía y varias co...

Magia, poder, extrañamiento y la necesaria open mind

  No se me ocurrió otra forma de meterme en un tema que se relaciona con muchos otros. Temas contradictorios, no siempre polares ni complementarios. Tal vez tangentes en puntos que no alcanzo siquiera a sospechar. Qué bueno que Neils Bohr planteó el principio de la complementariedad. Ondas y partículas. Tal vez lo mismo se aplique a las ideas que, siendo discontinuas, pueden listarse como y esto y lo otro, en lugar de esto o aquello. O tal vez es un modo simplista de no ir más allá, de no pensar más o no encontrar el modo de resolver contradicciones. De lo que me ha tocado vivir, escuchar y leer hay experiencias que, no teniendo más explicaciones, se denominan paranormales. Si las agencias de inteligencia de países poderosos y con presupuesto para investigar tales fenómenos los han tomado en serio [1] , cómo no lo va a hacer una como simple y limitada mortal. He buscado información y parece que lo he hecho mal porque ninguna línea me convence mucho o en algún punto se trata de ...