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¿Relación sana con el trabajo?

 


Lo bueno de juntarse con amigos/as es poder reflexionar con calma, confianza y sentido del humor algunos temas que conversados de otra forma serían una soberana lata. ¿Qué significa el concepto de relación sana con el trabajo? O relación sana en cualquier ámbito. Siempre está la tentación de buscar definiciones de moda en la red y de seguro hay miles, complejas, cuánticas y espirituales al mismo tiempo.

Para algunas personas su trabajo es la mayor, y en ocasiones única, fuente de satisfacción y sentido de valía personal, puede llegar a ser casi sinónimo del para qué de la propia existencia y de la sensación de pertenencia a una comunidad afectiva y social que aporta algo significativo a otros y a sí mismo. Alguien que ha desarrollado su potencial y ha desenvuelto sus capacidades técnicas y relacionales en el entorno laboral, más allá de otras variables, puede sentir verdadera pasión por su ocupación y ser muy feliz en la organización en la que pasa gran parte del día y con la que se siente conectado más allá de las exigencias del contrato formal.

Para otros el trabajo es un medio de subsistencia, una vía de aporte a la sociedad en términos abstractos y concretos como contar con recursos personales y ocupa un lugar periférico, o al menos no tan central, en la construcción del propio autoconcepto, a veces, no siempre, cuentan con varias fuentes de satisfacción personal, tienen vida, como suelen decir los jóvenes que planifican sus salidas fuera del país o de la ciudad con mucha antelación, o salen a la hora justa para hacer actividades muy como ir al gimnasio, juntarse con amigos en el after office.

Por supuesto están los patanes y vagos, presentes en todas las organizaciones, para los que trabajo es una maldición bíblica y harán todo lo posible por no someterse a la cadena productiva, son los que tiran licencia, sacadores de vuelta y se las arreglan para flotar y permanecer aprovechando algunas fallas del sistema.

Por supuesto que algunos de los del grupo de los apasionados, a veces menosprecian a los que no hacen del trabajo el eje de su vida. También ocurre en la dirección opuesta, cada grupo hace sus hipótesis y juicios acerca de los valores, capacidad de compromiso, lealtades del otro.

No está tan clara la relación entre la pasión que alguien siente por su trabajo y la satisfacción que obtiene de él, son demasiadas las circunstancias y factores que influyen en una sensación que, como sea, es muy personal.

¿Relación sana? ¿qué es eso? Es muy difícil de definir; alguien obsesionado con un trabajo, una idea, un proyecto, una persona, no se mueve en la dimensión del agrado o la satisfacción, simplemente no puede hacer otra cosa que seguir ahí. No ve alternativas, aunque se las muestren y se queje amargamente de tanto en tanto. No abandonará algo que se siente llamado a hacer incluso si ese argumento esté basado en premisas muy débiles. Hay personas en trabajo muy por debajo de sus capacidades o donde no obtienen reconocimiento o las recompensas monetarias que su aporte implica a la organización y aún así no se imaginan en otra parte. Otros sí reciben las recompensas en la medida de su aporte y es más comprensible, para los que miramos desde afuera, que quieran permanecer ahí. Por supuesto hay un enorme grupo intermedio en donde las explicaciones se nos vuelven más difusas y se nos vuelve a plantear ¿qué es una relación sana con el trabajo?

Casi por definición cualquier obsesión es considerada, al menos, poco saludable, sin embargo, grandes avances, descubrimientos, obras de arte, estrategias políticas y otras han sido posibles gracias a ella, a la idea fija, sin importar los costos en diferentes niveles.

¿Relación sana? Tendría que incluir aquí palabras como equilibrio, reciprocidad, conservación de la sensación de elección y por lo tanto de decisión personal en cualquier relación, pero no estoy segura de si esos conceptos aplican a todas las áreas.

Somos raras las personas ¿cierto?


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