Para
algunos la expresión es sinónimo de vivir la vida loca, con canción de Ricky
Martin incluida o sexo drogas y rock´n roll como diría cualquier canción
de los años setenta con mucho riff de guitarra eléctrica o, más de cerca,
bailar un buen cumbión al son de Celia Cruz.
Sobrevivir,
un día a la vez, también podría significar vivir la vida, en especial para
quienes se sienten en los descuentos por alguna enfermedad, por los muchos años
o por su sensación de vejez interior. Un día más, una lluvia más, un aroma más.
Algunos
necesitan irse lejos para sentir que viven, ¿lejos de qué, de quiénes? Del juicio
ajeno, de la observación, de las preguntas, del ruido, del frío, del calor, del
desierto, del cemento. Vivir marchándose, despidiéndose. Conociendo lugares y
personas que no se volverán a ver, a no ser que la redondez del planeta las
reencuentre en alguna de las vueltas de la vida como dice Briceño en una de sus
canciones.
Un
grupo importante define vivir como tener objetivos y proyectos, un listado de
tareas por cumplir en cada ciclo vital y alcanzar un concepto particular, no
tanto parece, del éxito personal, estudiar mucho, trabajar más, ojalá en algo desafiante
y esperar la tranquilidad del ocio en el retiro para disfrutar del muy merecido
descanso y los placeres pospuestos.
Para
quienes han luchado toda la vida solo para estar vivos, vivir será tal vez, alcanzar
un estado de calma que les permita estar tranquilos y ver la vida pasar como
quien ha llegado a su propio shangri-la. Un descanso de la pobreza, la
tragedia, la angustia.
¿Qué
es vivir la vida para usted? Piénselo un ratito. Aprender a agradecer lo que le
tocó está in, creo que eso dependerá en qué parte de la curva se sienta,
cuando ya no queda más alternativa, más vale agradecer lo que se es y se sabe
hacer, no vale entonces la pena el riesgo empezar de nuevo en cualquier área.
Otro, los partidarios del no rendirse jamás estarían furiosos con usted
por semejante sentencia, pero ¿a quién le importa el juicio de alguien tan
rígido en sus apreciaciones?
Creo
que hay otra pregunta más básica aún ¿es posible no vivir la vida? En mi
opinión no se puede, la expresión carece de lógica, una/o siempre está
viviendo, aun cuando crea que se murió muchas veces, dijo Bukowski por ahí, a
veces no es como una/o quisiera eso de vivir, pero ahí está la gran decisión
¿hago algo para que eso cambie o espero que los astros, dios, el destino, tome
decisiones en vez de hacerlo yo misma/o?, si la vida fuera una apuesta sería un
riesgo, podría perder más que ganar, pero una/o seguirá ahí, para tratar otra vez
o rendirse. Sí, a veces es bueno, sano y lógico rendirse para emprender otra
batalla si se usa para el vivir un concepto bélico. En mi opinión no es una
guerra, depende de los lentes que se lleven para verla como tal o como un paisaje
desconocido para recorrer.
Una/o
está viviendo, lo azaroso o milagroso es eso. Con o sin mochilas, con el corazón
y el cerebro coordinados o cada uno por su lado; con el viento a favor para
avanzar más rápido o en contra para desarrollar la fuerza y continuar
sin necesariamente conocer el lugar al que se llegará.
Si
una/o se hizo la pregunta ¿estoy viviendo mi vida? Seguro aparecieron muchas
más interrogantes y una frase que molestará como moscardón cerca de la oreja:
“La
vida no vivida es una enfermedad de la que se puede morir”
Carl
Gustav Jung.
Ases
Falsos, La gran curva
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